Luego de su partida a todos se nos rompieron el corazon incluido mis padres y mis ex-suegros, luego llegaron las condolencias hacia mi, de parte de mi familia, compañeros del trabajo, aquellos que una vez estudiaron conmigo, y sobre todo una compañera que me dijo que me pasaba su hombro para llorar, pero una vez más lo digo, solo Dios permitió que eso pasará y solo el sabe porque.
Lo que más recuerdo fue que esa noche se me hizo difícil conciliar el sueño quizás por esta situación de que luego una semana entera su madre y yo la atendíamos, ya a partir de ahí no iba a pasar más. Aunque no las tenga en mis brazos ni aquí viva, siempre la recuerdo tanto así que he tenido hasta sueños donde ella está, se que está en el paraíso con un corazón nuevo que Dios le dio en la otra vida.

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